El Intendente de Tupungato dio respuesta a un reclamo histórico y entregó 18 nuevas viviendas

Cada historia refleja un recorrido distinto, atravesado por realidades diversas y cambios a lo largo del tiempo. Para quienes con fe y esperanza se mantuvieron firmes hasta este día tan esperado la entrega simboliza el inicio de una nueva etapa.

La de ayer fue una mañana cargada de emoción, donde el Intendente Aguilera realizó la entrega de 18 viviendas correspondientes al barrio Nuestra Casa II, en el loteo TISA, en el marco de la cuarta etapa del Programa Reconstruir. El acto marcó el fin de un largo proceso de espera para familias que durante décadas aguardaban la concreción del sueño de recibir sus casas.

Las viviendas fueron finalizadas tras gestiones conjuntas que permitieron destrabar una situación que se encontraba paralizada desde hacía años. Luego de un primer intento de reactivación con fondos nacionales, que volvió a interrumpirse, el programa fue retomado el año pasado por el gobernador Alfredo Cornejo, quien firmó convenios con municipios que tenían operatorias caídas. De esta manera, el departamento de Tupungato pudo reactivar las obras con financiamiento provincial.

“Para nosotros siempre es muy importante la entrega de una vivienda, pero en este caso es diferente”, expresó Aguilera, recordando que las casas “quedaron abandonadas hace más de 10 años por una construcción maliciosa, de cooperativas y gobiernos que eran cómplices”.

El otorgamiento del B° Nuestra Casa II no fue mera casualidad, ya que el lunes pasado los 18 adjudicatarios habían firmado los convenios de planes de pago con el Instituto Provincial de la Vivienda (IPV) para abonar las cuotas de sus viviendas; ese mismo día varias de las familias le transmitieron al jefe comunal que les urgía recibir sus viviendas cuanto antes debido a que en marzo les vencían los alquileres de los lugares donde habitaban temporalmente; ante esta situación Aguilera solicitó al IPV agilizar los procesos administrativos para concretar la entrega inmediata de las unidades y dos días más tarde cumplió con el pedido; aún restan 9 viviendas para completar esta etapa del programa.  

El Secretario Técnico del IPV, Gustavo Molinelli, volvió a explicar que el caso de este barrio corresponde a un programa nacional que comenzó hace varios años bajo la modalidad de cooperativas, donde los propios vecinos recibían fondos para avanzar en la construcción. “Lamentablemente empezó a fracasar, no se llevó a buen término y la gente a medio camino no pudo seguir construyendo. Se acabó la financiación nacional y las viviendas quedaron paralizadas”, detalló.

«Se habló con la Provincia y el gobernador dijo: ‘vamos a financiarnos’. Nos llamaron a nosotros y desde el IPV nos hicimos cargo de la obra, contratamos una empresa y de a poco fuimos avanzando hasta concretar estas viviendas”, señaló.

El funcionario también destacó que cada casa presentaba una realidad distinta, algunas estaban más avanzadas, otras apenas en sus bases y otras sin ningún progreso. “Fue todo un proceso que lo sufrió mucho la gente. Ellos mismos ponían techos, cuidaban los materiales. Pero se logró el fin, que es la vivienda”, afirmó.

El secretario también hizo hincapié en la importancia del compromiso de pago por parte de los adjudicatarios, “Esto es un círculo virtuoso: si ellos pagan las cuotas, nosotros con ese mismo dinero seguimos construyendo casas. No es un banco, es el IPV, siempre va a estar del lado de la gente. Las cuotas son accesibles, pero necesitamos ese compromiso para poder seguir dando soluciones habitacionales en toda la provincia”.

Desde la gestión se destacó el compromiso asumido para dar respuesta a una demanda histórica y la importancia de sostener políticas públicas que permitan ampliar derechos y generar oportunidades. Asimismo, se subrayó el valor del trabajo conjunto para alcanzar soluciones concretas frente a situaciones complejas.

Intendente
Secretario Técnico IPV Gustavo Molinelli
Scroll al inicio