Importante poda se lleva a cabo en la Av. Belgrano

Jun 27, 2017 by Comunicación Y Prensa

A raíz de la falta de mantenimiento que presentaba el arbolado de la principal arteria del Departamento, se comenzó con una histórica poda, que luego continuara con el resto de las arterias del cono urbano y Distritos.

Comenzaron los trabajos de limpieza, mantenimiento, formación y control de seguridad en el arbolado de la principal avenida de los tupungatinos. Las tareas, tienen como objetivo principal adecuar y mantener la forma natural del árbol en función a su entorno, equilibrar el sistema y la parte aérea, mantener la sanidad del árbol y acondicionar la copa al tránsito vehicular, peatonal, como así también, ayudar a la iluminación de la zona.

Por su parte, la poda es considerada una de las prácticas culturales más conocidas y de gran importancia para el manejo del arbolado público en las ciudades, pero si no se realiza correctamente, se puede causar mucho daño, una importante agresión al árbol, con la eliminación parcial o total de una rama.

“Para el manejo y mantenimiento del arbolado urbano se necesita conocer la biología, fisiología, anatomía y los principios ecológicos que rigen sobre cada especie”, explicó María Emilia Di Marco, Coordinadora del programa de poda.

Los trabajos que se realizan luego de las evaluaciones

A partir del estudio de diagnóstico efectuado por profesionales idóneos del Municipio, se determinaron tres criterios básicos para efectuar la poda en la zona urbana de la cuidad de Tupungato.

En primer lugar, la poda de limpieza y mantenimiento; que se realizan para eliminar el exceso de ramas muertas y rebrotes de tipo vegetativo, formados a partir de ramas o troncos. “Buscamos en principio, disminuir la probabilidad de caída de ramas, ya que vivimos en una zona donde con frecuencia tenemos presencia de viento zonda, lo cual hace muy peligroso este aspecto”, agregó la Ingeniera y destacó que esta etapa involucra también la poda de sanidad, que son necesarias a fin de eliminar problemas fitosanitarios, favorecer la entrada de luz y aire, vigorizar ramas jóvenes y corregir podas anteriores.

En segundo lugar, las tareas de los especialistas inciden en la poda de formación; que tienen como fin guiar el crecimiento del árbol en sitios que presentan limitaciones. Para ello se efectúan intervenciones que permiten dar cierta forma al ejemplar, principalmente elevar su copa y equilibrarla en función del espacio donde se encuentre ubicado. Además se utiliza para corregir deformaciones, para conducir el eje principal del árbol o para dar formas especiales teniendo en cuenta la de cada especie.

Por último, la poda de seguridad; –que se diferencia de la de mantenimiento-, ya que las ramas eliminadas están vigorosas y activas, dicho procedimiento se ejecuta para reducir el volumen de la copa y eliminar interferencias con líneas de energía, teléfonos, y construcciones cercanas.